Mi Abuelo Historia de Terror

Mi Abuelo Historia de Terror

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Este relato se trata sobre mi abuelo materno que falleció hace 8 años y todo lo que les voy a contar es real, yo fui testigo de muchas de estas cosas Mi Abuelo Historia de Terror.

Cuando tenía 12 años me fui a vivir con mis abuelos para ayudarles, porque ya estaban grandes y solitos, necesitaban ayuda con las labores de la casa, y yo me apunté para estar con ellos.

Un día, llegando de la secundaria, comí y después me fui a mi cuarto a dormir un rato, cuando de pronto me despertaron unos lamentos, me levanté y salí corriendo, mi abuela estaba asustada porque que mi abuelo se había puesto mal.

Cuando me dirigí hacia el cuarto vi que mi abuelo estaba en la orilla de la cama con la cara llena de sangre, se había caído y llevaba sus lentes puestos que quebró al impactarse en la cara, le había dado una embolia.

Dos tíos llegaron muy pronto y se lo llevaron al hospital, pero no atendían a mi abuelo, ya que el hospital estaba muy lleno.

Mi abuelo cerró sus ojos y mis tíos estaban desesperados, pues pensaron que se estaba muriendo, comenzaron a gritarle a las enfermeras ayuda, ellas salieron y se llevaron a mi abuelo para estabilizarlo.

Mi abuelo estuvo durante unas semanas en el hospital hasta que al fin salió y volvió a casa, pero mi abuelo ya no era el mismo, tenía paralizada toda la mitad de su cuerpo, teníamos que ayudarlo en todo lo que se podía, hasta que comenzaron a suceder cosas muy extrañas.

Mi abuelo se despertaba siempre a las 3 de la mañana, gritando que supuestamente había un hombre parado junto a él, mi abuela procuraba tranquilizarlo diciéndole que no había nadie, y él solo contestaba que sí (apuntándolo) que seguía a su lado riéndose el hombre.

Pensábamos que solo eran pesadillas, pero ahí no terminaban, pues otras veces decía que tenía guajolotes dentro de su ropa picándolo, o que el hombre lo despertaba y lo molestaba.

Mi abuela comenzó a asustarse porque decía que ya no era normal, así que mis tíos empezaron a quedarse a dormir en la casa para ayudarnos.

Todas las noches llegaba uno de mis tíos para dormirse en la sala a un lado del cuarto de mi abuelo, y comentaban que en las noches podían escuchar los pasos de alguien caminando alrededor, uno de ellos incluso dijo haber sentido que alguien le había tocado los pies, otro comentó haber visto una sombra alta pasar hacia el baño.

En una ocasión estábamos algunos tíos, mi abuela y yo, reunidos en el cuarto de mi abuelo, platicábamos con él y entré nosotros, cuando de pronto comenzamos a escuchar unos fuertes y de tono grave ronquidos, al principio no habíamos puesto atención, pero mi abuelo nos calló a todos y nos dijo: “escuchen”, todos nos quedamos en shock.

Una noche en la madrugada, mi tío salió a bendecir alrededor de la casa, y mi abuelita lo acompañó. Estando los dos afuera echaron el agua bendita, y a los segundos comenzó a hacer mucho aire de la nada, de pronto escucharon unas cadenas arrastrándose por el patio y el ruido de una escoba barrer.

Mi abuelita asustada, dice que volteó a ver a mi tío, y estaba aterrada pues veía que su cara se le retorcía, mientras que los ojos estaban totalmente en blanco. Mi abuela preocupada le preguntaba: “¿hijo que tienes?”

Mi tío volteó a verla, pero no le contestaba nada, mi abuela comenzó a rezar llorando, y fue cuando mi tío reaccionó preguntándole a mi abuela, que es lo que había pasado.

Mi abuela le contó todo lo que vio, pero mi tío dijo que no recordaba, y que no había sentido nada. Como mi abuela estaba asustada por la impresión, decidieron meterse a la casa.

Las cosas fueron empeorando, después de esa vez, todos comenzamos a ver un niño, cada que lo veíamos siempre estaba en el sillón de mi abuelo. A mí me tocó verlo en una ocasión al pie de la cama, era un niño muy blanco, cabello negro, ojos grandes y oscuros como de 4 o 5 años, fue algo horrible.

Cuando lo vi no podía ni moverme de miedo, nos quedamos viéndonos a los ojos y su mirada era muy penetrante, como molesto. Solté un fuerte grito y corrí hacia los demás para platicarles.

Así estuvimos durante un tiempo, hasta que una señora, jefa de uno de mis tíos, nos ayudó. Él estaba faltando mucho en su trabajo, así que le contó todo lo que estaba pasando, su jefa muy amable le dijo que hicieran unas curaciones, ya que ella sabía de eso.

Una noche llegaron para hacer las curaciones, ella comentó que tenían que hacerse toda la semana, y de preferencia con la mayoría de la familia reunida.

Así fue durante esa semana, estaba toda la familia. Las curaciones empezaban desde las 10 de la noche y terminaban hasta la 1 de la mañana, a los más pequeños nos dejaban en un cuarto mientras hacían el trabajo.

Una vez escuchamos desde el cuarto sus rezos, hasta que de pronto se escuchó la carcajada de un hombre con la voz muy grave y todos nos asustamos, cuando acabó la sesión de ese día, a mi mamá la notaba muy seria.

No me quisieron decir nada hasta ya después que crecí, me enteré de que esa risa había salido de la señora (jefa de mi tío), ella invocó a esa entidad que se manifestó en ella hablando y riéndose.

Total, el séptimo día y último de la curación, la señora dijo que la entidad que nos atormentaba y en especial a mi abuelo, era un alma que se había pegado a él, porque el día que mi abuelo se puso grave en el hospital, ellos aprovechan estas situaciones, ya que es cuando uno está más vulnerable y ellos quieren quedarse ahí para tomar el cuerpo de la víctima.

Cuando terminaron las curaciones, las cosas cambiaron, mi abuelo estaba más tranquilo, ya no se despertaba en la madrugada y ya no se sentía esa vibra pesada en la casa, pero desafortunadamente mi abuelo falleció un tiempo después.

 

Autor: Cecilia Lugo (convocatoria de relatos de terror Edy Doo)

Derechos Reservados

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Author: REDE

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