Espectros En La Casa

Espectros En La Casa

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Me llamo Sol. Vivir en la Ciudad de México es sinónimo de experimentar todo tipo de cosas, tremendas inundaciones, hundimientos, terremotos. Al estar aquí escuchas una cantidad infinita de mitos y leyendas, pero por lo general hasta ahí queda. en conocer al amigo que tiene un primo al que le pasó o vio algo.
Pero hay personas a las que no nos cuentan, sino que tenemos la desgracia de ser los que contamos todas las cosas raras y aterradoras que nos ocurren.
En mi casa, bueno, la de mis padres, se escuchan ruidos a cada rato, a tal punto que es imposible concentrarse, yo no puedo hacer mis cosas sin que los ruidos me estén interrumpiendo cada 5 minutos.

Es por eso que uso audífonos prácticamente todo el tiempo cuando estoy en casa, solo escucho una banda de rock, es lo único que tengo en mi playlist de spotify, Linkin Park.

Todavía recuerdo el día que comenzaron las cosas raras, fue el 7 de diciembre del 2007, lo tengo claro porque fue durante mi fiesta de cumpleaños, me estaban cantando las mañanitas cuando de pronto uno de los imanes que teníamos pegado en el refri salió volando y atravesó desde la cocina hasta la sala.

Todos los que estábamos presentes volteamos a vernos con cara de confusión y sorpresa, nos reímos intentando minimizar la situación. Continuamos con la fiesta.

Una semana después, yo estaba en la sala viendo tranquilamente la película de la Era de Hielo, la televisión estaba al lado del nacimiento que habíamos puesto porque se acercaba Navidad.

De pronto pude ver como uno de los reyes magos, que eran de cerámica, comenzó a girar su cabeza hacia donde estaba yo, entonces, debido a que el material no es flexible, le reventó la cabeza. Volaron pedazos de cerámica por toda la sala.

Eso me asustó bastante. Durante la cena se lo comenté a mi hermana y mis padres. Ellos también dijeron que habían presenciado cosas raras, mis padres habían visto a una muchacha caminando en el patio, y mi hermana dijo que había visto a un señor sentado en la sala.

Mi padre se quedó pensativo cuando mi hermana dijo eso, entonces nos dijo que el anterior dueño había muerto dentro de la casa, y que quizá lo que mi hermana había visto era el fantasma de aquel señor.

Pasaron los días y las cosas raras iban en aumento, en una ocasión que mi hermana estaba buscando algo en el cuarto de mis padres, ella clarito escuchó la voz de un hombre que le dijo que se saliera de ahí. Inmediatamente, salió corriendo mientras le gritaba a mi padre.

Él fue a ver qué era lo que estaba pasando y ella le dijo de la voz. Mi papá se sorprendió y le dijo que él justo acababa de ver a un hombre parado en la cocina.

Durante 5 días estuvieron escuchándose aplausos desde el baño, no se apareció gente, no se rompieron cosas ni se escucharon voces, solo sonaban tres aplausos en el baño, los 5 días sonaron exactamente a la misma hora, a las 3 de la mañana.

Llegó Navidad. De la familia de mi papá nosotros somos los de la casa más grande así que nos reunimos aquí, vinieron mis abuelos, unos tíos y obvio mis primos.

La fiesta comenzó como desde las 8. A las 10 acostamos al niño dios, ya habíamos comprado otro rey mago para sustituir al que se quebró. Y cenamos a las 11.

Después de cenar pusimos música para pasar un buen rato. Ya era de madrugada cuando fui a la cocina a servirme refresco, entonces, antes de llegar, pude ver a un hombre parado de espaldas sirviéndose agua, no traía camisa y andaba en chanclas, por eso me quedó claro que no se trataba de ninguno de los invitados.

Me di media vuelta y corrí a hablarle a mi papá para que fuera a la cocina, pero cuando fue conmigo el hombre ya no estaba.

No me volví a acercar a la cocina el resto de la noche.

Pasaron tres días, yo estaba tendiendo la ropa en el patio, entonces vi a una muchacha sentada cerca del árbol, solo la vi de perfil, pero alcancé a distinguir que traía lentes y tenía el cabello peinado en chongo, asumí que era mi hermana, porque así andaba ella cuando la vi unos minutos antes.

Fue grande la sorpresa que me llevé cuando escuché que mi hermana me gritó desde dentro de la casa, por supuesto que lo primero que hice fue voltear hacia el árbol, pero ya no había nadie ahí.

No terminé de tender la ropa, volví a la casa.

La fiesta de año nuevo también fue aquí en mi casa, y, aparte de los que vinieron en Navidad, tuvimos la visita del primo mayor de la familia, trajo a su hijo, es decir, mi sobrino. Se la pasó corriendo por toda la casa.

Bueno, dos días después vi a un niño correr desde el comedor hasta la cocina, ese niño claramente era mi sobrino, no tenía ninguna duda, era la misma ropa, estatura y hasta el peinado. Se me pone la piel chinita nada más de acordarme.

Al día siguiente, yo acababa de salir de bañarme, cuando escuché la voz de mi sobrino, volteé hacia la sala y lo vi correr directo hacia la pared y la atravesó como si fuera totalmente intangible.

Ese niño, que, aunque era igualito a mi sobrino, claramente no era él, se siguió apareciendo en la casa por muchísimo tiempo.

La aparición más escalofriante le pasó a mi papá, un año después, en el día del niño.

Mis padres organizaron un pequeño convivio para mis primos más pequeños y también para mi sobrino.

En total eran 5 los niños que estuvieron en él convivio aquella tarde, el problema fue que al momento de que mi padre sirvió la pizza en la mesa se dio cuenta de que un niño se quedó sin plato observando a los demás, sí, había 6 niños sentados en la mesa.

Mi padre, que dice haber estado temblando de miedo, no le dijo nada a mis primos, ya que al parecer nadie podía verlo. Simplemente, les dijo que mejor comieran afuera, que la piñata ya estaba lista.

Todos los niños salieron de la casa y mi padre fue detrás de ellos, dice que cuando volteó el sexto niño seguía sentado en la mesa.

En una ocasión, muchos años después, yo estaba con mi hermana en el cuarto viendo una novela. Cuando hubo comerciales ella me dijo que iba a ir al baño, que ahorita regresaba. Se levantó y cerró la puerta al salir.

A los 5 segundos entró mi hermana, con una ropa y un peinado completamente diferente, yo me le quedé viendo, confundida y le pregunté cómo le había hecho para cambiarse tan rápido. Ella me miró raro y me dijo que llevaba vestida así una hora y que iba a ir a una fiesta.

La muchacha con la que yo había estado viendo la novela por más de 20 minutos no era mi hermana.

También una vez vi a mi papá haciendo algo en el patio, se me hizo raro debido a que andaba vestido formal, con una camisa de cuadros, un pantalón café y zapatos. En el patio fácilmente se iba a ensuciar así que yo no entendía qué andaba haciendo ahí, pero yo no iba a cuestionar a mi padre así que simplemente me metí a la casa y fui a la cocina a prepararme un sándwich.

Ya estaba comiendo cuando llegó mi mamá para poner a calentar los frijoles, yo le dije que había visto a mi padre y ella me dijo que no era posible. Yo levanté la ceja.

Mi madre me preguntó por la ropa que, según yo, traía mi padre y ya le dije, entonces ella me dijo que mi padre se estaba bañando y que la ropa que yo decía que traía puesta era la que apenas se iba a poner cuando saliera de bañarse porque iba a ir a una junta del trabajo.

A partir de ese punto las cosas comenzaron a ponerse más intensas y siniestras. Nos desconectaban la televisión de la sala, no es que se apagara, no, el cable de la tele que se enchufa a la luz se desconectaba frente a nuestros ojos.

En las camas de todas las habitaciones empezamos a sentir que, mientras dormíamos, alguien se sentaba toda la noche ahí con nosotros. Lo peor era que en la mañana la cama estaba sumida de una esquina, como si, efectivamente, alguien hubiera pasado la noche ahí sentado, hasta calientito se sentía ahí.

En el año 2015 nos regalaron un perro Schnawzer, en tres años creció muchísimo, era un perro gigantesco. Siempre que entraba a la casa se ponía a ladrarle a la pared donde yo había visto al niño atravesarla, que es la misma pared donde teníamos el nacimiento cuando a un rey mago le reventó la cabeza.

Llevamos 18 años viviendo en casa, de los cuales solo los primeros 3 años vivimos en paz, los últimos 15 años hemos experimentado una infinidad de cosas que no tienen ninguna explicación lógica.
Hemos traído sacerdotes, chamanes y hasta brujos, pero nadie puede hacer que dejen de pasar cosas raras.
La teoría que tenemos que por alguna razón que ignoramos, es que hay más de un espectro viviendo con nosotros, que de alguna forma adoptan nuestra imagen para intentar pasar desapercibidos.

Lo peor de todo es que las cosas solo empeoran cada vez más, por ejemplo, el mes pasado todas las vasijas de la cocina salieron volando, incluyendo los cuchillos, nadie salió lastimado, pero la próxima vez quizá no tengamos la misma suerte.

 

Autor: Ramiro Contreras

Derechos Reservados

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