De Reojo Historia de Terror

De Reojo Historia de Terror

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Escuché esto en algún lugar, alguna vez has preguntado a un Hombre, ¿Cómo se siente?, y te dice, Estoy bien…

Pues en verdad te puedo asegurar que ese hombre, no está bien, ese hombre está luchando batallas contra sus demonios internos como no te puedes imaginar, ese hombre se despierta día con día tratando de encontrar una sola razón para seguir en pie, ya que como hombres pensamos que a nadie le importa cómo nos sentimos. Y como ese Hombre, yo estoy bien De Reojo Historia de Terror.

Quisiera de algún modo asegurar que lo que estas por leer fuera inventado, una mentira, o un mal sueño, sin embargo, NO LO ES…

Mi nombre no importa, sin embargo, a quienes me conocen saben que estas situaciones por las que he pasado ya son cotidianas en mi vida y han preferido alejarse de mí para evitar vivirlas también.

Advertido ya estas, y si sigues aquí esperando mi historia, sabrás del por qué me he enfocado en decir… Estoy bien.

Trabajo actualmente en una Oficina ubicada muy cerca del centro de la Ciudad, Guadalajara para ser más específico, mi lugar de trabajo se encuentra muy cerca de las vías del tren por donde “La Bestia”, pasa con su potente maquinaria, no solo transportando material, sino también Inmigrantes provenientes del Sur de América en busca de su Sueño americano, o quizás una mejor Vida.

Mi horario de trabajo me otorga un pequeño lapso de una hora de descanso en la cual procuro salir de mi Oficina y buscar un lugar donde comer o donde distraerme. Así era hasta que un día a un par de cuadras de mi Oficina ubique a alguien a quien llame “Arjuna” o así prefirió que le llamara.

Era una chica, proveniente del Sur de América (jamás supe de qué país), su tez morena, ojos redondos y cabello largo y desaliñado, descalza con sus pies negros y uñas sin cortar (y el olor) me dejó más en claro que tenía varias semanas vagando por los alrededores, adicional a ello se quedaba a dormir al pie del Árbol más cercano a mi Oficina, fue allí donde la conocí.

Me pidió de comer, extendiendo su mano mugrienta, vi sus ojos los cuales me inquietaron un poco al verlos tan grandes y redondos, le di una parte de mi comida y muy agradecida la devoró frente a mí. Así fueron los siguientes días, le daba al principio la mitad de mi Lonche, y al pasar los días le traía el propio… No hablaba, solo sonreía, note sus brillantes perlas desacomodadas, y un día entre mordiscos del lonche me dijo… Llámame Arjuna.

Fue una compañía durante mis periodos de comida bastante cómoda, yo perdí el miedo a la vergüenza de que me vieran sentado comiendo a su lado a la sombra de aquel árbol. Ella solo comía y yo al lado de ella.

Si hubo ocasiones en las que no iba, los fines de semana, o un día que tuviera mucho trabajo y no salía a comer, pero particularmente esto se repitió en fechas Navideñas, el frío era fuerte y debido a la actual Pandemia no estaba presentándome seguido a trabajar a la Oficina.

A ella la encontraba también de vez en cuando, y cuando no trataba de dejarle el Lonche escondido entre sus cobijas hechas bolas entre las ramas del árbol. Supuse que se encontraba en algún albergue, o al cuidado de alguien más, pues ya tenía tiempo sin verla.

Hasta que un día, logre coincidir con ella.

Salí de mi oficina buscando desesperadamente algo de comer, puesto se encontraba ya finales de Mes y debía cerrar mis actividades, encontré una tienda abierta y compré mi comida, fue cuando vi a Arjuna quien me pidió de comer y yo desesperado por comer algo fingí que una llamada me llegaba al celular, y solo le di una seña pidiéndole tiempo, me di la media vuelta y me alejé para regresar a mi Lugar de Trabajo a comer

Al día siguiente tuve que regresar a la oficina a trabajar en mi lugar, y a la hora de la comida Salí a buscar a Arjuna, fue cuando la vi recostada debajo del árbol, y al acercarme le pedí disculpas por no volver y le comenté que le traía un Lonche solo para ella… No se levantó. Le comenté que si no se despertaba me comería su Lonche, No me hizo caso. Dentro de mí pensé que ella se encontraba molesta y no quería hablarme, y se me ocurrió la mejor idea que se me pudo haber ocurrido mucho antes… La invité a comer a un restaurante o si prefería a mi casa… No tuve respuesta.

Ya angustiado por la falta de intereses me atreví a sacudirla un poco de su hombro, y al hacerlo fue cuando vi su rostro aplastado sobre la banqueta, sin emitir ningún respiro, su boca hinchada por falta de agua se mostró un hilo de sangre que escurría. La solté asustado y como si fuera en cámara lenta vi como su rostro volvía a la posición original.

No sabía que un día antes sería el último día que la vería con vida, nunca me imaginé que esa sería la última vez que la vería en pie… o eso es lo que creía.

Han pasado ya dos semanas, y me gustaría decir que eso ya pasó más allá de mi interés, sin embargo, Arjuna no solo se ha paseado constantemente en mi mente… sino también en mi vida.

La primera si no mal recuerdo… Me encontraba en casa, Solo, un domingo tarde noche, ya casi hora de dormir para al día siguiente regresar a la Oficina, decidí tomar una cerveza y afrontar las consecuencias de mi Migraña por tomar alcohol, me acerqué al refrigerador y al abrir la puerta principal pude ver debajo de ella como un par de pies descalzos y mugrientos se asomaban, perdí el aliento un momento y trate de pensar mejor las cosas, pero ambos pies dieron un paso atrás, cerré la puerta del refrigerador y no vi a nadie. Me quedé helado un momento sostenido la Cerveza mirándola fijamente con la cabeza baja, respiraba fuertemente, y lentamente de reojo a mi lado derecho veía como una silueta estaba a un costado, gire en sentido contrario y me dirigí a mi sofá, puse la cerveza sobre la mesita de noche y fue cuando de reojo volví a ver esos pies ya un poco más cerca de mí… ahora no había una puerta de refrigerador que me bloqueara la vista, si me volteaba, la vería. Decidí ignorarla nuevamente girando sobre mí mismo para evitar hacer contacto visual, traté de destapar la Cerveza, pero esta estaba muy resbaladiza… o yo estaba temblando mucho. Por fin logré destaparla y tomar un sorbo… se había ido.

Al cabo de unos minutos, el efecto del alcohol ya me había hecho daño, mi cabeza me daba vueltas, y sobre el sillón mientras observaba fotografías en celular buscaba la mejor posición, fue cuando de reojo a un lado de mi Teléfono logre distinguir nuevamente aquella silueta, quise observar con más cuidado y fue inevitable tragar saliva al contemplar sus pies sucios y uñas largas… como las de Arjuna, De ella una túnica blanca se movía con el viento, subí con cuidado y lentitud la mirada y vi su mano mugrienta. Me incorporé evitando voltear a verla y encendí la televisión. Puse la cerveza un poco más alejada de la orilla de la mesa de noche y a su vez el control remoto lo coloqué a un lado, fue cuando un fuerte parpadeo del Televisor provoco que la señal se distorsionara y a su vez me quedara a Oscuras quedando un intenso color Rojo en toda la pantalla. Solo escuchaba mi respiración incontrolada inhalar y exhalar por mi boca, y como si fuesen telarañas desaliñadas, los cabellos de quien parecía ser una mujer descendían frente a mí. Mi respiración se entrecortaba, no podía moverme, estaba congelado, fue cuando la luz roja del televisor iluminó su rostro… me sonreía, sus perlas blancas y ojos grandes me veían. No podía gritar, mi voz no salía, la veía mientras ella me sonreía, como pude me alejé de allí y Salí de mi casa rápidamente.

Quisiera decir que la he dejado de ver, sin embargo, no es así, aún la sigo viendo de Reojo. Pero esa ya será otra historia que contaré después.

Tú decidirás si me crees o no, sin embargo, te puedo decir que es una lucha constante contra estos demonios que no me dejan descansar y solo me queda decir… Estoy Bien.

 

Autor: Lengua De Brujo

Derechos Reservados

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Author: REDE

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