Donde Baila El Diablo

Donde Baila El Diablo

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Donde baila el diablo
Siempre he sido una persona muy sociable, desde que estaba en la escuela y luego en la universidad tenía muchos amigos, incluso hoy en día aún estoy en contacto con los más cercanos. Lo que voy a contarles ocurrió cuando yo estaba entre cuarto y quinto semestre en la universidad, estudié administración de empresas y la verdad es que en mi época de universitaria, como a la mayoría, me gustaba salir de rumba cada fin de semana. La ciudad en la que nací y estudié mi carrera, es una ciudad intermedia, no es muy grande pero tampoco tan pequeña como para ser un pueblo, sin embargo, sobre todo en esa época, no eran muchas las discotecas populares que habían, de hecho lo que ocurría a menudo era que cada vez que habrían un lugar nuevo, este se popularizaba y se ponía de moda hasta que abrían el siguiente o renovaban alguna discoteca antigua. Y por su puesto es importante resaltar que como era una ciudad pequeña los rumores eran la noticia preferida de la gente.
Por esa época surgió el rumor de que había una discoteca donde habían visto al Diablo, como este chisme surgió después de una semana santa, yo empecé a pensar que era una de esas cosas que las personas creyentes dicen para persuadir a la gente de que no baile y ni beba durante los días santos y la verdad es que en esa época eran actitudes muy mal vistas, incluso para los que no se consideraban muy creyentes, digamos que era una tradición, ninguna discoteca grande se había atrevido a abrir sus puertas durante esa semana a excepción de esa.
Unas semanas después, durante las clases una amiga empezó a contarme que un compañero de nuestra clase había ido a esa discoteca y que según él lo del Diablo era verdad, según ella, él había ido a bailar con sus hermanos y sus primas, una de sus primas había estado bailando con un hombre joven en varios momentos durante esa noche, ella decía que el joven bailaba muy bien y se veía que estaba feliz, entonces cuando ya se iban a ir, ella lo buscó para despedirse y le pidió su número de teléfono, mientras eso pasaba sus primos vieron que en la parte de atrás de la camisa del joven sobre salía lo que parecía una cola larga y de color rojo. Ninguno fue capaz de decirle a la joven lo que habían visto hasta que llegaron a su casa en la madrugada, sin embargo ella había intentado contactar al joven después de eso, pero el número que la había dado no existía. Debo admitir que cuando mi amiga me contó esa historia, tuve que hacer un gran esfuerzo para no reírme, para mí era evidente que todo eso no era más que un truco publicitario y que la genete estaba dejándose sugestionar por las supersticiones, por eso ahora todos creía haber visto al Diablo bailando en ese antro.
Al finalizar ese día todas mis amigas estaban reunidas hablando del tema, algunas pensaban igual que yo, pero la mayoría tenían curiosidad de ir a conocer el lugar, a mi más que por saber si era verdad o no lo del Diablo, me gustaba ir a bailar y a la final siempre salimos al lugar que estuviera de moda, así que acordamos que ese fin de semana iríamos a esa discoteca.
Cuando llegamos a la discoteca, el lugar estaba a reventar, el rumor se había expandido incluso a los pequeños pueblos vecinos. Adentro el lugar era muy grande y estaba decorado con imágenes religiosas y corazones que supuse representaban al sagrado corazón. La música era variada, estuvimos toda la noche bailando y bebiendo, la verdad no vi nada extraño, pero esa noche conocí a Jaime. Ya lo había visto un par de veces en la universidad, pero nunca habíamos hablado y esa noche, bailamos, hablamos e intercambiamos teléfonos.
Después de eso empezamos a salir, nos hicimos novios, de hecho él fue mi pareja hasta unos meses antes de graduarme. Él era el menor de cinco hermanos, todos hombres, lo que yo no sabía era que el mayor de sus hermanos era uno de los dueños de la famosa discoteca donde se veía el Diablo. Por su puesto que él tampoco creía en esos rumores, cuando se lo mencioné me dijo que según su hermano, todo había sido un rumor que nació durante la semana santa, pues como lo dije anteriormente fue la única discoteca grande que abrió durante el viernes y sábado santo, en esa época. Después el rumor había ido creciendo, fue cuando los dueños decidieron decorar con imágenes religiosas para aumentar la falsa creencia de la gente. Independientemente de esto, Jaime me contó algo que llamó mi atención, según ellos su hermano mayor había tenido algo así como un golpe de suerte, pues antes de juntarse con sus socio para abrir la discoteca, él era como el vago de la familia, sus padres dicen que nunca fue buen estudiante, desde muy chico se salió de la escuela y empezó a trabajar, después intentó terminar el bachillerato en poco tiempo. Decían que andaba en malos pasos, siempre se juntaba con personas que a la larga acabaron en la cárcel o que un día se fueron de la ciudad y ya no se volvió a saber de ellas. De hecho Jaime decía que nadie sabía de dónde había sacado su hermano el dinero para invertir en su próspero negocio, una vez les había dicho que todo fue por una apuesta que ganó, pero más adelante en otra ocasión dijo que le había pedido un préstamo a uno de sus amigos, uno de esos préstamos que se pagan día a día, los intereses son muy altos y si te saltas un pago los cobradores suelen ser muy agresivos, pero como el negocio había prosperado en tan poco tiempo, no había sido difícil para mi cuñado saldar su deuda.
El tiempo pasó, empezamos a ir más seguido a bailar allá con mis amigas y mi novio, pero de un momento a otro noté que Jaime empezó a sacar excusas para no ir a ese lugar. Al principio pensé que a lo mejor se trataba de algún desacuerdo que había tenido con su hermano, pero la verdad es que él no estaba molesto, simplemente me decía que no se sentía cómodo en ese lugar. Un día lo encaré, le pregunté qué era lo que estaba pasando, me sacó excusas y terminamos discutiendo, sin embargo una semana después me dijo que quería contarme algo. Resulta que hacía un par de meses había estado bebiendo con algunos de sus hermanos, entre ellos el dueño de la discoteca, se habían pasado bastante de tragos y uno de sus hermanos había sacado el tema de cómo era que el mayor de todos había logrado levantar ese negocio en tan poco tiempo. Todos se quedaron en un silencio incómodo hasta que el mayor les dijo que si tenían tanta curiosidad, él no les iba a ocultar más su secreto, pero que tuvieran en cuenta que una vez se enteraran ya no había vuelta a atrás. Después de decirles esto les confesó que él había hecho un pacto con el Diablo, no dio muchos detalles, al parecer todo había sido cuestión de buscar a una bruja, una persona que hacía ciertos trabajos para la prosperidad y el amor, ella le había explicado cómo contactarse con el ente, claro que no había sido algo de un día para el otro y además la bruja le había cobrado un buen dinero, pero después de un par de meses la oportunidad de negocio había aparecido para él, como servida en bandeja de plata. Todos se quedaron otra vez en silencio, hasta que se echaron a reír, pero Jaime me dijo que aunque también se rió, no le pareció que su hermano hubiera estado bromeando, así que después de ese día solo podía pensar en esa historia cuando entraba a la discoteca.
Yo no quería ser insensible con lo que mi novio me acababa de contar, pero la verdad era que para mi, esas eran solo leyendas, mitos que la gente inventa para explicar cosas que no saben como explicar de manera lógica. Él notó mi incredulidad, así que me dijo que su hermano cumplía años dentro de un mes, por supuesto la fiesta iba a ser en su negocio, pero también había planeado una cena con la familia en la nueva casa que había comprado, entonces Jaime planeaba llevarme para que yo juzgara la situación por mí misma.
Recuerdo que yo estaba más emocionada por conocer a la familia de mi novio, que por descifrar si había algo místico o diabólico, con el negocio de mi cuñado. La casa nueva del hermano de mi novio, era hermosa, tenía dos pisos, dos salas, una cocina enorme, cuatro baños y cuatro habitaciones, recuerdo que pensé que era como una de las casas de los millonarios de las novelas, claro que algunos terminados eran un poco llamativos, como en mármol o incluso tenía una estatua blanca en la entrada, era como una gárgola, me pareció un poco excéntrico, pero supongo que cada quien tiene sus gustos.
La cena fue muy agradable, la familia de Jaime me pareció muy divertida, creo que a todos les caí bien, incluso a su mamá que decían que era una mujer con un carácter un poco difícil. Después de comer estuvimos un rato tomando unas copas, hasta que en un momento de la noche mi novio me preguntó si quería conocer la parte de arriba de la casa. Subimos y comprobé que el estilo de arriba era igual al de abajo, entonces en un momento Jaime me dijo que entráramos a la habitación principal, que quería mostrarme algo, a mi la situación me parecía muy divertida, pero empecé a notar que mi novio estaba como nervioso. Entramos a la habitación de su hermano, era muy grande, casi parecía un departamento completo, entramos por una puerta que daba a una especie de vestidor, entonces vi que Jaime tenía una llave, abrió una puerta de uno de los armarios que estaba dentro del vestidor y allí había como una caja de madera. Utilizó la llave para abrir la caja y en su interior había cosas como de ocultismo. Encontramos cartas que parecían escritas con sangre, había una cola de cabello muy larga, muñecos con agujas, un Cristo colgado de cabeza y lo más impresionante, había tres dedos humanos. Al verlos sentí muchas náuseas y tuve que correr al baño a vomitar. Salimos y dejamos todo tal cual lo habíamos encontrado, para mí el resto de la noche fue eterna, solo quería salir de esa casa lo más pronto posible.
Cuando mi novio me llevó a mi casa, me pidió disculpas por mostrarme eso, pero me dijo que ahora podía entender lo que él estaba viviendo, ese día me contó que para realizar el pacto con el diablo él estaba seguro de que su hermano había tenido que hacer sacrificios, tal vez humanos, o si no cómo explicaba los dedos que habíamos visto en la caja que estaba en ese armario. También me dijo que había pedido traslado a otra sede de la universidad, una que estaba en otra ciudad, aunque me entristecía estar lejos de él, yo estaba de acuerdo en que eso era lo mejor.
No volví a ir a esa discoteca, lo último que supe fue que después de un par de años de gran éxito, vino otro negocio que se popularizó más y la discoteca donde decían que bailaba el Diablo, terminó por cerrar.
Autor: Luna

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Author: REDE

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